jueves, 7 de julio de 2016

¿Son los españoles ‘ratas de laboratorio’?

Susan George, cabecilla de Attac
Attac es un buen ejemplo de la manera en que el imperialismo, crea sus propios anticuerpos, se recicla a sí mismo... antes de que otros, los de verdad, le den la patada definitiva.

La presidenta de honor de Attac (Acción para la Tasa Tobin de Ayuda a los Ciudadanos) es Susan George, que también es presidenta del Instituto Transnacional, otro de los satélites que orbitan alrededor del imperialismo  y de especuladores como George Soros.

Entre los que financian Attac también está el periódico “Le Monde Diplomatique” que, a su vez, forma parte del conocido monopolio intoxicador Prisa-El País (15 por ciento), así como de Lagardère (17 por ciento).

En 2003 el propio gobierno francés puso dinero para financiar Attac, a pesar de que es de esos que lardean de ser “no gubernamental”.

Cuando en los noventa lograron ponerlos de moda, Attac estuvo entre los impulsores de aquellos Foros Mundiales que lograron distraer la atención de la pequeña burguesía radicalizada hacia la globalización, la troika, el neoliberalismo, la tasa Tobin y demás señuelos propios del utopismo de los que ya nadie se acuerda.

Junto a Attac, entre quienes ponían el dinero para aquellas farsas mundiales estaba la Fundación Ford, a su vez ligada a la CIA y antes al III Reich.

La tasa Tobin es un buen ejemplo de las batallas en las que le gusta embarcarse a la pequeña burguesía. No se trataba de erradicar la especulación financiera mundial, sino de que los especuladores, como el propio Soros, pagaran un impuesto por los movimientos internacionales de capital, es decir, legalizar y consolidar la rapiña.

El propio Soros ha defendido la imposición de una tasa a las transacciones financieras internacionales internacionales, lo mismo que otros conocidos tiburones del imperialismo, como Jacques Delors, Butros Ghali, Barber Conable o Allan Greenspan.

Para comprender la naturaleza de tinglados como Attac basta recordar lo que dijeron sobre acontecimientos, como la Primavera Árabe, a la que calificaron como una “revolución” para ocultar que detrás estaba la largo mano de los imperialistas.

Al propio Grupo Islámico Combatiente de Libia (LIFG) que participó en el derrocamiento de Gadafi lo calificaron como una “fuerza revolucionaria”. Ellos dicen que en 2011 Libia vivió una “transición hacia democracia” y que Libia está mejor sin Gadafi.

Cuando se reunió en Túnez poco después de la “Revolución de los Jazmines”, el Foro Social no tuvo ni una palabra crítica hacia los criminales bombardeos de la OTAN sobre la población libia. “El que calla otorga”.

Este tipo de canallas se creen a sí mismos por encima de la media, del vulgo aborregado. Son esos que desprecian e insultan a las personas porque no hacen lo que ellos dicen, cuando dicen que hay que hacerlo. Son los que profieren expresiones contra los trabajadores porque -según ellos- votan a “la derecha” cuando en realidad su verdadero voto debería ser a la “izquierda”.

Susan George es de ese tipo de gentuza. En 2012 se permitió lujo de decir que “los griegos y los españoles son ratas de laboratorio: a ver cuánto castigo toleran sin rebelarse”. No se da cuenta de que cuando las ratas se rebelen echarán a la basura a la gente de su calaña.


2 comentarios:

  1. El bloguero comunista Marat tiene varios artículos probando la conexión orgánica de estos tinglados ""izquierdistas"" con las fundaciones de Soros. Felicidades por el blog.

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  2. Excelente información.

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