sábado, 25 de marzo de 2017

Voronenkov: retrato de un traidor que muere lejos

Voronenkov, el retrato de un traidor
Hasta octubre del año pasado Denis Voronenko era diputado de la Duma en Moscú por el KPRF, el partido de Ziuganov, que ostenta el título de “comunista”. Entonces huyó de Rusia y se refugió en las faldas de la Ucrania de Poroshenko y sus huestes fascistas, donde renunció a su nacionalidad, cambiándola por la ucraniana. A partir de entonces se dedicó a despotricar contra Rusia.

El jueves fue asesinado a tiros en plena calle de Kiev y su guardaespaldas resultó herido. La policía rusa le buscaba por fraude financiero y, naturalmente, quienes han disparado en su contra son los que cabe sospechar: agentes de Putin.

Pero Voronenkov tenía muchos enemigos. Tanto en Moscú como en Kiev era un miembro de los bajos fondos que no se separaba de su escolta ni un minuto.

Voronenkov había sido coronel en el ejército ruso y de 2004 a 2007 trabajó para la DEA rusa, el Servicio Federal de Control de Drogas, y luego acusó de narcotráfico al Servicio Federal de Seguridad de Rusia.

En abril de 2001 fue detenido por recibir un soborno de 10.000 dólares para presionar en favor de Yevgueni Trostentsov en la Duma. Cuando la policía rusa esperaba a que su inmunidad parlamentaria caducara en diciembre para detenerle, huyó a Ucrania.

Durante su “exilio” en Ucrania había divulgado una supuesta carta del antiguo Presidente ucraniano Yanukovich, despuesto tras el golpe de Maidan, dirigida a Putin en la que le pedía que enviara los tanques a Kiev. Un montaje muy burdo que sólo se creían en la televisión ucraniana.

Sus declaraciones en los medios rayaban a la misma altura, con frases muy apolilladas. En febrero de este año, en una entrevista con Radio Free Europe/Radio Liberty, comparó a la Rusia actual con la Alemania nazi. Es un Estado expansionista, se ha anexionado Crimea...

Es una pena que los debates parlamentarios conserven sus registros porque uno de los diputados rusos que en 2014 votó a favor de la anexión de Crimea fue... Voronenkov quien, además, escribió en su cuenta de Twitter a favor de ella.

En una entrevista realizada pocos días antes de su muerte preguntó: “Dicen que somos traidores a Rusia y yo digo: ¿A quién traicionamos?” Te contestamos nosotros con un poco de retraso: te has traicionado tí mismo y no sólo una vez, sino varias.

 Mensaje de Voronenkov a favor de la anexión de Crima por Rusia

viernes, 24 de marzo de 2017

La CIA elaboró planes para desatar una guerra contra Siria en 1983

Graham Fuller, la antena de la CIA en Estambul
En relación con el golpe de Estado en Turquía ya hemos aludido aquí varias veces a Graham Fuller, una de las antenas más importantes de la CIA en Oriente Medio (1). Sus vínculos con Siria son menos conocidos, a pesar de ser muy antiguos.

En un documento (que hoy es de acceso público) redactado el 14 de setiembre de 1983, Fuller informaba (2) a sus jefes en Langley de la importancia estratégica de Siria para Oriente Medio y de la necesidad de derrocar al gobierno del Baas, entonces dirigido por Hafez Al-Assad.

“Estados Unidos debe incremntar seriamente la presión sobre Assad dirigiendo ataques militares en secreto simultáneamente contra Siria a partir de tres países hostiles a Siria: Irak, Israel y Turquía”, escribía Fuller y después justificaba los motivos de elegir a esos tres países.

El caso de Irak también lo hemos mencionado aquí (2). Por su parte, Fuller proponía iniciar ataques aéreos desde el país vecino, entonces gobernado por Saddam Hussein, con con el único fin de abrir el gasoducto, del que también hablamos en otra entrada (3). Israel debía presionar militarmente en Libano, que entonces estaba ocupado por tropas sirias, mientras Turquía debía atacar a las bases (kurdas, armenias y comunistas) en el norte.

“Colocado ante tres frente hostiles, Assad probablemente estaría obligado a abandonar su política, que consiste en cerrar el gasoducto. Una conesión así aliviaría la presión económica que pesa sobre Irak y obligaría a Irán a poner fin a la guerra”, en referencia a la que los imperialistas habían provocado entre Irak e Irán.

Fuller consideraba que Siria se enfrentaba a Estados Unidos en dos puntos fundamentales. El primero era su negativa a retirar las tropas de Líbano, lo que perjudicaba a Israel. El segundo era el cierre del gasoducto irakí, que había puesto en dificultades a la economía del país vecino.

Irak era la pieza clave del ataque. En plena guerra contra Irán, el plan de Fuller consistía en trasladar la guerra de Irak a Siria, en la que Saddam Hussein contaría con el apoyo de los demás países árabes, con excepción de la Libia de Gadafi. La apertura del gasoducto permitiría a Irak financiar su guerra contra Irán.

En su informe, Fuller analiza la perspectiva de que Irak tuviera que combatir en dos frentes distintos: Irán en el este y Siria en el oeste. Esa situación podía conducir a Saddam Hussein a pensar que Estados Unidos le estaba tendiendo una trampa para debilitar al gobierno irakí. Para disipar las dudas, el dirigente irakí debía verse arropado por los ataques simultáneos de Israel y Turquía y, naturalmente, por el apoyo pleno del Pentágono, sobre todo el materia de inteligencia.

Al final del documento Fuller analiza el papel posible de la URSS, que en varias ocasiones había pedido a Al-Assad la apertura del gasoducto debido a sus buenas relaciones con Irak. Al enfrentar a dos de sus aliados (Irak y Siria) en una guerra mutua, la URSS tendría muchas dificultades en Oriente Medio.

El león del desierto

La película, estrenada en 1981, relata la biografía de Omar El-Mojtar, un anciano combatiente que se levanta en armas contra los colonialistas -y fascistas- italianos. El levantamiento fracasa y el anciano guerrillero, que interpreta con su habitual maestría Anthony Quinn, es capturado y ahorcado públicamente.

Hasta hace apenas 100 años, Libia era una parte del Imperio Otomano de la que se apoderó Italia. Desde el principio las diferentes tribus del norte de África se opusieron ferozmente a los nuevos amos. Los libios estaban organizados en cofradías o hermandades de tipo feudal, donde los religioso, lo político, lo militar y lo social se fundían.

Las guerras de Libia corrían paralelas a las del Rif, donde los colonialistas españoles enviaron a sus peores carniceros, la legionarios, encabezados por generales como Millán Astray o Franco. Los italianos enviaron en 1932 al general Rodolfo Graziani para aplastar el levantamiento armado de Omar El-Mojtar, “El jeque de los militantes” y “El león del desierto”.

Diez años después, una vez llegados los fascistas al gobierno, Graziani logró capturar a El-Mojtar y lo encerró en el Palacio del Gobierno de Bengasi, a donde fue a visitarle. ¿Quién era aquel anciano indomable que durante años había mantenido la guerra de guerrillas contra el poderoso ejército colonial fascista?

El libro de memorias del general italiano, “Cirenaica pacificata”, escrito al año siguiente, rememora el encuentro. Describe al anciano como un viejo modesto, disminuido y con los pies deformados por la enfermdad de gota que padecía. A pesar de ello, los fascistas le mantenían esposado y encadenado. Cuando el general se acerca, el anciano le tiende la mano, que el otro rechaza. Los fascistas no admiten ninguna clase de treguas.

El colonialismo ejerció de juez y parte abriendo un consejo de guerra contra el guerrillero, que fue presidido por Graziani en persona. Fue la típica farsa que duró una hora y media. En el interrogatorio éste le dice que miles y miles de libios han muerto por su culpa. “¿Merecía la pena?”, le pregunta:

El-Mojtar: Han muerto al servicio de una buena causa. Están en el paraíso
Graziani: Eso es fanatismo religioso.
El-Mojtar: No, eso es fe.


En un momento dado del intercambio, el anciano se siente fatigado y le pide un asiento al general italiano, que accede:

Graziani: Siéntate y escucha. Aún puedes salvar tu vida. Con tu autoridad, ¿puedes lograr la sumisión de los rebeldes de Djebel?

El-Mojtar: Estando preso no puedo hacer nada y, por lo demás, jamás haría eso. Todos hemos jurado morir, uno tras otro, pero no someternos. Yo jamás me sometería por mi propia voluntad. Eso es seguro.


Al día siguiente, los italianos ahorcaron al anciano en el campo de concentración de Soluk ante una muchedumbre de 20.000 personas. Subió al cadalso sujetando sus gafas entre las manos, que se le deslizan de ellas tras el último aliento.

En la escena final de la película, un niño corre hacia el cadáver que cuelga de la soga para recuperarlas, una metáfora de la continuidad de la lucha contra el colonialismo -y el fascismo- en los tiempos que corren. Mueren los héroes ancianos, pero su lucha la continúan desde la infancia otros héroes.

El suelo de Camboya sigue sembrado con las bombas que lanzó Estados Unidos hace 45 años

Camboya ha detenido la retirada de bombas lanzadas por el ejército de Estados Unidos durante la guerra de Vietnam hasta conseguir más donaciones internacionales para desactivar los restos de 500.000 toneladas de explosivos que cayeron en su suelo durante el conflicto.

Dos barriles repletos de gas lacrimógeno permanecen enterrados en el remoto pueblo de Kokir, en la provincia de Svay Rieng, cerca de la frontera con Vietnam, en una zona que formaba parte de la ruta de suministro del Ejército norvietnamita a través de Laos y Camboya.

Las labores de retirada de las bombas químicas estaban programadas para febrero; sin embargo, el secretario general de la Autoridad Nacional para la Prohibición de Armas Químicas, Nucleares y Radiológicas, Chey Sun, dijo que los artefactos permanecerán enterrados hasta que no se consigan más fondos.

“Necesitamos dinero para los grupos de trabajo, trajes protectores y sustancias para limpiar el lugar. Necesitamos gente para limpiarlo y dinero. No es tan fácil como ir a los campos de arroz y coger ranas o cangrejos”, dijo Chhey Sun al diario local Cambodia Daily.

Chhey Sun espera contar con el apoyo de los países que ya han contribuido en mayor medida a las labores de retiradas de minas y otros restos de guerra, como Estados Unidos, Japón y Australia.

“No hay suficiente dinero de los Estados Unidos”, dijo Chey Sun al citado medio al estimar un gasto de 3.000 dólares para la retirada de los barriles cuya sustancia no es letal.

En contrapartida, la embajada estadounidense en Phnom Penh asevera que en las dos últimas décadas ha contribuido con más de 114 millones de dólares a eliminar “restos mortales de guerra”.

“Nuestro foco primario es remediar las amenazas más peligrosas, como minas y artefactos sin detonar”, dijo el portavoz de la embajada de Estados Unidos en Phnom Penh, Jay Raman, en un correo electrónico.

Raman asegura además que entre 2015 y 2016 el departamento de Defensa de Estados Unidos llevó a cabo un entrenamiento con las fuerzas armadas camboyanas para identificar e inutilizar contenedores de gas CS y poder neutralizar vertidos químicos.

La controversia por los fondos adicionales llega después de que el primer ministro, Hun Sen, haya pedido en varios discursos públicos recientes a la nueva administración de Estados Unidos que perdone la deuda que Camboya tiene con Washington desde los años setenta y que asciende a 500 millones de dólares.

El embajador de Estados Unidos en Camboya, William Heidt, argumentó a los medios locales la semana pasada que “no está en el interés de Camboya mirar al pasado, si no a como resolver esto [la deuda] porque es importante para el futuro de Camboya”.

Casi 20.000 personas han muerto a causa de minas y bombas sin detonar desde 1979 en Camboya, según datos oficiales, aunque la cifra anual se ha reducido drásticamente de miles de muertos al año en los noventa a menos de cien en 2016.

Aún así todavía quedan cerca de 1.950 kilómetros cuadrados por limpiar de minas y bombas “dormidas”, sobre todo en las provincias del oeste, la zona con mayor densidad de minas por la guerra civil camboyana.

En el pueblo de Kokir, los dos barriles con químicos descansan bajo tierra cerca de una escuela en el interior de una pagoda budista, donde estudian dos centenares de niños.

No lejos de las bombas, unos constructores taladran los cimientos para construir un nuevo edificio dentro de la pagoda, mientras ninguna señal alerta de la presencia del gas lacrimógeno.

“Decidimos hacerlo este año [la retirada de las bombas] porque queremos usar este comedor como lugar para celebrar ceremonias. Los ancianos del pueblo nos dijeron que en 1972 los estadounidenses lanzaron bombas químicas en la pagoda, dijo uno de los miembros del consejo municipal, Chhun Sakun.

Al ser consultadas, varias familias de la zona negaron efectos visibles en su salud a causa de los barriles y no mostraron interés en la responsabilidad de Estados Unidos.

Sin embargo, Dom Somhon, jefe del pueblo de Kokir de 75 años, considera que Estados Unidos debería “ayudar al pueblo camboyano por lo que hizo en el pasado en Camboya”.

Los bancos británicos lavan el dinero negro procedente de las mafias rusas

Seguramente nuestros lectores conocen la animadversión que hay en Europa por cualquier cosa que huela a Rusia, Putin o Kremlin. Es posible que también sepan que, desde 2014, hay sanciones económicas contra Rusia, sus exportaciones y sus mercados, acausa de la intolerable anexión de Crimea.

Entonces quizá puedan explicarnos la siguiente noticia con la que nos obsequia el diario británico The Guardian: 17 grandes bancos británicos, como HSBC, Royal Bank of Scotland, Lloyds, Barclays y Coutts, formaban parte de una red de blanqueo de dinero procedente de Rusia que ha transferido 740 millones de dólares (*).

Se trata de una operación, llamada “Laundromat Global” (Lavado Mundial), organizada a escala militar, ya que involucraba al menos a 500 personas, especialmente banqueros y oligarcas.

Según cifras oficiales, entre 2010 y 2014 salieron de Rusia casi 20 millones de dólares, aunque podrían alcanzar los 80 millones. El informe documenta 70.000 transacciones bancarias, de las que casi 2.000 han pasado por bancos británicos y 373 por los estadounidenses.

El dinero salía de Rusia a través de bancos moldavos y letones, desde donde se dirigían hacia Estados Unidos y Gran Bretaña, a bancos como Citibank o Bank of America.

Los datos publicados por The Guardian proceden de documentos obtenidos por la OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project), un grupo que investiga el crimen y la corrupción a gran escala, que ha trabajado en colaboración con la revista rusa Novaia Gazeta.

“Evidentemente el dinero había sido robado o tenía otro origen criminal”, dice la OCCRP.

(*) https://www.theguardian.com/world/2017/mar/20/british-banks-handled-vast-sums-of-laundered-russian-money

jueves, 23 de marzo de 2017

La Guerra de Yemen no se financia con plegarias sino con petróleo

No hay ningún mequetrefe de esos “expertos” en geoestrategia que aparecen por los medios de comunicación que no se llene la boca recurriendo a la religión para explicar la Guerra de Yemen. Es muy sencillo: hablando de países árabes, todos los problemas se reconducen a la religión, sobre todo si se trata de guerras porque el islam es así: violento, agresivo, belicista... Por el contrario, el petróleo no es ni violento, ni agresivo, ni belicista, y los monopolios petroleros tampoco.

El imperialismo tira la piedra y esconde la mano. Para eso tiene a su manada de “analistas” a sueldo, encargados de ocultar los datos más básicos de cualquier guerra. En el caso de la Guerra de Yemen, esos datos se ocultan porque los mequetrefes comen de la mano que les tiende una de las partes de la guerra, Arabia saudí, un país que desde su mismo nacimiento ha desatado numerosas guerras de agresión contra Yemen.

A favor de Yemen juega una pequeña ventaja: a causa del dinero saudí, el interés por ella es ínfimo, por lo que no proliferan esos que ponen a “unos y otros” en la balanza, a los agresores con los agredidos, a las víctimas con los victimarios. En la Guerra de Yemen hay un único responsable que es Arabia saudí, que con la ayuda del imperialismo estadounidense intenta apoderarse de los recursos petrolíferos de Yemen porque los suyos no le resultan suficientes.

Arabia saudí desencadenó su primera guerra contra Yemen en 1934, en la que ocupó las provincias de Jizan, Assir y Najran. En otras dos guerras desatadas en los años setenta del pasado siglo se apoderó de Wadiya y Sharura. En la actual guerra el objetivo es adueñarse de Hadramaut, en el sur, donde en 1979 una multinacional italiana descubrió los primeros yacimientos. Posteriormente apareció más petróleo también en otras provincias, como Marib y Jawf.

Yemen tiene una reservas de petróleo estimadas en 4.000 millones de barriles. En 2010 producía 250.000 barriles diarios y luego apareció el gas. La multinacional francesa Total levantó una central de licuado para destinarlo a la exportación. Riad y Washigton han llegado a un acuerdo para congelar la explotación de los yacimientos durante 30 años. La presión que ejercieron para que el gobierno yemení cesara las prospecciones no surtió efecto.

Gracias a la guerra Arabia saudí se apodera del 63 por ciento de la producción petrolera de Yemen en las regiones fronterizas entre ambos países, en colaboración con el presidente depuesto, Mansour Hadi. Con el petróleo saqueado a Yemen, los jeques saudíes compran las armas y pagan a los mercenarios de Blackwater que mantienen la guerra contra 26 millones de yemeníes. En 20 meses de guerra, Riad ha comprado armas en Estados Unidos por valor de 70.000 millones de dólares.

Estados Unidos justifica su colaboración con la agresión saudí y sus bombardeos con la excusa de la lucha contra Al-Qaeda, la misma a la que apoya en Siria. Sin embargo, recientemente en Yakla, en el centro de Yemen, las bombas cayeron sobre la población civil.

Hasta la fecha el saldo no son divisas sino 10.000 muertos, la mayoría civiles, 40.000 heridos, tres millones de desplazados, 200.000 refugiados y 14 millones que necesitan ayuda alimentaria, de los que cinco millones pueden fallecer en las próximas semanas a causa del bloqueo impuesto por los saudíes.

Mientras, las televisiones se escandalizan por la muerte de tres personas en Londres en un brutal acto terrorista. Entonces, ¿cómo calificar a la Guerra de Yemen?

La miseria se cronifica y convierte en un problema estructural en España

El capitalismo ha instalado a la sociedad española “en la precariedad”, asegura la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales en un informe presentado ayer. La asociación se pregunta si “nos están robando el futuro” y destaca la concepción de que la pobreza se ha convertido en un problema estructural en España porque afecta a un elevado porcentaje de personas y familias, y también por su cronificación debido a las dificultades que estas personas tienen de salir de esta situación.

Unos 20 millones de personas en nuestro país sufren en uno u otro grado situaciones de pobreza. Las situaciones más extremas afectan a entre 1,5 y 3 millones de personas. Estos serían hogares en los que no entra ningún ingreso y personas con ingresos inferiores al 30 por ciento de la mediana de la renta.

En esta categoría de “pobreza severa” se encuentran quienes ni siquiera pueden permitirse comer carne, pollo o pescado una vez cada tres días. Otras situaciones graves de pobreza afectarían a diez millones de personas. Son aquellas que tienen ingresos por debajo del umbral de la pobreza o que tienen muchas dificultades para llegar a final de mes, y graves carencias materiales, como no poder mantener su casa a una temperatura adecuada, la llamada pobreza energética, o han tenido retrasos relacionados con pagos de la vivienda principal.

Al menos otros seis millones de personas viven situaciones carenciales, es decir, que no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos, o no se pueden permitir siquiera una semana al año de vacaciones fuera de su casa. Por todo ello, la asociación considera que la pobreza en España es “un problema sistémico” y “cronificado”.

El informe introduce el concepto de “transmisión intergeneracional de la pobreza”. La falta de movilidad social aboca a la transmisión de la pobreza, ésta se hereda y con ello “se configura lo que algunos definen como un nuevo feudalismo social. Entre los ejemplos propuestos resalta la continua caída de la renta media de los hogares desde 2009 hasta 2015, que da idea del empobrecimiento que afecta a la mayor parte de la sociedad. En estos seis años la renta media por hogar se ha reducido en casi 4.000 euros anuales.

La pobreza se puede hacer crónica especialmente en hogares con menores de edad. “Hay suficientes evidencias de que los niños que nacen y viven su infancia y adolescencia en hogares pobres tienen muchas dificultades para mejorar su estatus socioeconómico y un porcentaje muy elevado de ellos están condenados a reproducir o incluso agudizar la pobreza”, afirman. Los servicios sociales atienden a diversas generaciones de una misma familia y que son conocedores de las grandes dificultades que entraña conseguir, más allá de la subsistencia, superar una pobreza arraigada. “La actual situación estructural de la pobreza en España, por su extensión y por su cronificación, puede estar generando para el futuro nuevos núcleos de pobreza más arraigada, que se reproduce a sí misma y que constituye un camino seguro a la cronificación de situaciones no solo de pobreza, sino de exclusión social”, añade.

“Una buena parte de la sociedad española vive situaciones de precariedad. No son personas o familias pobres, pero se encuentran en situaciones límite, en las que cualquier eventualidad puede abocarlas a la pobreza”. Este núcleo estaría contabilizado en los 6 millones de personas que se mencionaban anteriormente. Entre los aspectos que concretan la precariedad resaltan el alto factor de temporalidad y trabajos a tiempo parcial que existen en nuestro país.

Las desigualdades “han sufrido un gran incremento en España en los años de crisis, no como consecuencia inevitable de la crisis, sino por un modelo político, económico y social injusto, que se inició antes de la crisis, que se ha agudizado durante la crisis y que se mantiene actualmente”. En Europa sólo nos superan en índice de desigualdad países como Serbia, Rumanía, Lituania y Bulgaria.

https://www.cuartopoder.es/deidayvuelta/2017/03/23/la-pobreza-en-espana-se-hace-cronica-20-millones-de-personas-estan-en-riesgo/13269

miércoles, 22 de marzo de 2017

El fiscal lava la cara a la iglesia en el mayor caso de pedofilia de España

Al padre Román le gustan los niños
El juicio por el Caso Romanones que había empezado en Granada estaba considerado como el mayor contra la pederastia eclesial en España, un crimen que hasta ahora habia sido considerado como tabú... y seguimos igual porque la fiscalía de Granada ha retirado la acusación.

Es lo msimo que dijo Felipe González cuando su gobierno y el PSOE aparecieron involucrados en las matanzas de los GAL: “No hay pruebas ni las habrá”. Tampoco contra la iglesia católica habrá nunca pruebas, sobre todo si la fiscalía sigue mirando para otro lado.

Es lo que hace la fiscalía cuando quiere encubrir un delito, como en el Caso Noos, o ahora. La monarquía y la iglesia son los pilares intocables de este Estado, que algunos califican “de desecho”. El quiera un poco de justicia, de la de verdad, deberá pensar en otra cosa que lo que hay: no en cambiar de gobierno sino en cambiar de Estado.

El Caso Romanones empezó en octubre de 2014, cuando un joven llamado Daniel, que ahora tiene 25 años, puso en conocimiento de la fiscalía las violaciones de que fue objeto cuando contaba con 14 años de edad.

Al principio del caso lo que apareció fue una banda de delincuentes integrada por 12 imputados, diez curas y dos laicos pero, además del “no hay pruebas”, hay otro truco muy socorrido para estos casos: los delitos atribuidos a once de ellos habían prescrito. Sólo quedó como único imputado el jefe de la banda, el cura Román, a quien la acusación particular le atribuye tres delitos de violación.

La Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña (Prodeni) también se había personado en el juicio como acción popular, acusando al jefe de la banda, el cura Román, de un delito de agresión sexual continuada, con intimidación y violencia.

La monarquía, el ejército, la iglesia, la banca... Los verdaderos poderes del Estado son intocables.

Rusia lanza sendas advertencias a Israel y Turquía sobre su intervención en Siria

El lunes Moscú envió una llamada de advertencia al ejército de Turquía. No sólo le marca los límites que no puede transpasar en su Operación Escudo del Éufrates, iniciada el verano pasado, sino que le ha puesto tropas rusas en Afrin, uno de los cantones kurdos en el norte de Siria, que han frenado su avance.

Ha sido algo parecido a lo que les ocurrió a los turcos también frente al ejército estadounidense en Manbi a comienzos de este mes. Parapetados en sus blindados y alzando la bandera de Rusia, los soldados rusos ocuparon los cuarteles de Afrin, en una zona controlada por las milicias kurdas de YPG.

En un comunicado el Ministerio ruso de Defensa aclaró que sus tropas no se establecían en una “base militar”, como había anunciado YPG, y que tampoco tenían intención de “adiestrar” a las milicias kurdas. Habían llegado a Afrin para supervisar el acuerdo de alto del fuego que entró en vigor tras los acuerdos de Astana de diciembre del año pasado, de los que tanto Rusia como Turquía son garantes.

Es posible que esa sea la intención rusa, pero no cabe duda de que también ha marcado muy claramente los límites de las fuerzas turcos en su avance hacia el oeste.

En febrero del año pasado la aviación rusa apoyó el asalto de YPG a la ciudad de Tal Rifaat, cerca del puesto fronterizo de Azaaz, que estaba en poder del ejército turco.

La Operación Escudo del Éufrates ha quedado, pues, bloqueada. Al sur por el ejército regular sirio y al oeste, en la zona de Manbi, por los sirios y los rusos.

El viernes los rusos también le pusieron el bozal a Israel. En el Kremlin le llamaron al embajador israelí para pedirle explicaciones sobre los motivos del ataque que se había producido pocas horas antes en Palmira contra un convoy de “armas sofisticadas” destinadas a Hezbollah.

Las defensas antiaéreas del ejército sirio replicaron al ataque con el lanzamiento de misiles antiaéreos, uno de los cuales fue interceptado por el sistema israelí de defensa Arrow.

El ataque israelí no se explica sólo por su intento de debilitar a Hezbollah, que tras el desenlace de la Guerra de Siria quedará como “enemigo inmediato” sino que hay otros dos motivos. En el primero de ellos Israel coincide con los yihadistas en su intento de llegar a las negociaciones “de paz” de Ginebra con una guerra ecandente, desde posiciones de fuerza o, al menos, de amenaza.

El segundo de ellos es el objetivo estratégico de Israel en este momento, en el que sus dos enemigos, Bashar Al-Assad y Hezbollah, aparecen fundidos como si fueran uno sólo: los altos del Golán.

martes, 21 de marzo de 2017

Entre el ‘milagro’ económico y la crisis capitalista

Los mecanismos del capital no son tan intuitivos como supone la inmensa mayoría que, en plena bancarrota, cree que la crisis azota a todos por igual. Pues no. Con la crisis algunos están haciendo su “agosto”. Ellos experimentan un verdadero “milagro” económico, una era de máximo esplendor.

Por ejemplo, la prensa económica asegura que Irlanda ha superado la aguda crisis que padeció en 2008. Ante la bancarrota de sus finanzas, en lugar de meter en la cárcel a los especuladores lo que hizo fue abrirles las puertas, concederles beneficios fiscales para que introdujeran dinero “fresco”.

En menos de 10 años aquellos “frescos” se apoderaron de 90.000 préstamos inmobiliarios valorados en miles de millones de euros. Ahora la mitad de los deudores irlandeses están al borde del abismo y los inquilinos no pueden pagar los precios de los alquileres. La prensa, que entonces cerró los ojos, hace como que se escandaliza porque los beneficios han sido gigantescos y los impuestos de risa.

En diciembre un periódico dedicaba su portada a una noticia típica: el banco Goldman Sachs había ordenado el desahucio de 200 familias que no pueden pagar sus hipotecas y se manifiestan con sus pancartas delante del Parlamento.

Irlanda es un paraíso fiscal para los especuladores mucho mayor que Panamá. El diario Irish Times se lamenta porque que fondo buitre Cerberus haya pagado 1.900 euros en impuestos por unos beneficios declarados de 77 millones.

¿Saben cuánto ha pagado de impuestos la mafia Goldman Sachs el año pasado? 240 euros. “Es descorazonador”, dice el diario Southern Star. ¿Descorazonador? Más bien parece un atraco a mano armada...

En Europa los carroñeros invirtieron 223.000 millones de euros en los últimos cuatro años de crisis que, para ellos, es una bendición porque les va a llenar los bolsillos con cifras libres de impuestos.

En Dublín el número de personas sin techo que merodean por las calles creció el año pasado un 35 por ciento. En efecto, Irlanda ya ha superado lo peor de la crisis. Pero, ¿quién la ha superado?